¿Vienes?, creo que si, aunque tal vez un poco lejos.
Tus manos aún no logran volver a darse conmigo.
Ya que se cae el techo de tanta y tanta lluvia
mientras el rostro de las ventanas se va asemejando más a un fantasma
tras la tumba de mi ser de niño y de la de tu inocencia.
Yo, queriendo ser todo lo contrario,
me he vuelto un ser poco interesante
y tus muslos ya se han dado cuenta porque,
además del ritmo de nuestra musiquita,
el de mi ánimo también se ha quedado más lento,
aguardando por esos sueños que se han vuelto pesadillas,
como tú que ya no me acompañas a sentarme a reflexionar,
o como yo, que ya no te acompaño ni a follar...
Ahora simplemente me observo bailando con mi copa
que recoge los mejores años de algún tinto,
mientras tú sólo me observas decepcionada
y entonces bailas con otros hombres a los que tal vez
tu cuello y tus hombros, siempre vigentes en su sensualidad,
si logran bajar de la vorágine del tiempo
aunque,debo reconocerlo,
esta copa también me está aburriendo ...
creo que mejor hoy bailo solo...

