Existe ahí, frente a mi, una razón para gritar; sus ojos me están contando lo que su boca prefirió callar.
Es que cuesta tanto ver todo lo que sucede. Con vista de águila, acechante está el cazador, el asesino, el delincuente, esperando por tus bolsillos para que crezca tu miedo y disminuya tu seguridad.
Una fiebre que ataca con devoción a sus clientes. El delirio es más que normal y se pasea como médico de cabecera de la familia.
Un vehículo frena abruptamente del cual se baja la mujer del sueño que tendré esta noche y la siguiente, y camina hacia el mar hundiendo su cuerpo para siempre.
Mi lápiz corría tras ella para intentar conservarla en las palabras, pero su paso fue más rápido y el azul se la tragó, y las olas trajeron su alivio hacia la arena de la costa, y entonces las ostras esculpieron su cuerpo en las perlas.
¿Cómo fueron sus sueños si no alcanzó a soñar con el romance del sol y la hierba?, ¿qué destino tendrían sus pasos antes de que ella decidiera desviarles el rumbo?. Ahora en aquel lugar, sobre el lecho de espuma marina, se alza una flor que ríe cada vez que amanece y se encarga de despertar a los tenores pajaritos para que levanten a la luz con su canto.
Era ella una princesa, delicada, quebradiza, que voló con el viento hacia las tierras que deseaba gobernar con su dulzura y sus colores ahuyentaron al cazador que fue expulsado de su reino. Esta flor sigue creciendo y baila para enamorar al cielo donde su alma vuela ahora libre de su tangible prisión. Ella es un ave; ella es una nube que protege y llueve sus palabras tranquilizantes que nos devuelven la calma y protección que nos robó el delincuente.
En memoria de quien fuera una bella flor, un regalito para tí "Toyi", que tue escencia esté siempre con nosotros..











