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martes, 8 de diciembre de 2009

Extraño Sentimiento

La esperanza reinaba en aquella lluvia; los días amueblaban mi cabeza con ideas e algo incierto; las nubes blancas se hicieron mantos de un viejo vago, de un pequeño perro, del sol dormido que alzó su copa brindando al viento.

Moribundas las estrellas se cerraron abriendo paso al cielo aventurero que al rey del alba le contaron sus desvelos sin reparar en sentimientos extranjeros. La noche negra triste se iba dejando al día llenar el cielo.

¡Cómo es de extraño el sentimiento cuando uno pisa el campo descalzo! y entonces recuerda, ya sin remedio, el suelo fértil que pisaba, la espuma blanca, el mar eterno, el verde suelo que se incrustaba en la memoria de un trovador que ahora está ciego.

Luego la vida me llevó por un camino pedregoso y mis pies tropezaron y cayeron; mi cuerpo en andas está cansado, pero no sin fuerzas; si bien estuve ciego, a un árbol le cuento, hoy la visión paso a paso recupero.

Hay distintas formas de ver, si hasta con las manos hoy se puede leer. Las luces rojas que me detienen ya cambian a verdes y continúan mis pies con un destino fijo, pero para llegar existen millones de caminos y aquellas aves que cantan mientras yo piso son los pilares, los mantos finos, los que me abrigan en el frío.

¡Cómo es de extraño el sentimiento cuando uno pisa el campo descalzo! y entonces recuerda, ya sin remedio, su cama blanda, aquel amor cristalino, la familia, los amigos, los pasillos de una casa que sujetó mis pasos desde niño; la tierna lluvia que venía de un limpio cielo que sobre mi cabeza hace mucho no ha llovido.

¿Cómo es de extraño el sentimiento cuando uno pisa el campo descalzo! y entonces recuerda, ya sin remedio, todo lo que quiere volver a ser visto por sus ojos; todo lo que quiere volver a ser tocado por sus manos; la gente que quiere ser abrazada por sus brazos y los labios que quieren ser besados y nunca más soltados por este trovador y sus trovadores labios...

sábado, 14 de noviembre de 2009

Aquello Que Se Fué.

Se me han perdido sus ojos; se me han caido de la memoria y su historia se fugó con el viento hacia tiempos mejores.

Vuelvo a ver esos momentos en que solía caerse entre mis párpados inmóviles y su luz se impregnaba en mis pupilas dilatadas. Cuando un par de tacones anclaban su viaje frente a mi aposento y las cálidas palabras saltaban como las gotas de una cascada, entonces yo podía saborear sus sentimientos y el sazón de sus caricias.

En instantes como éstos, cuando estoy solo, sus recuerdos a veces besan mi memoria y me acurruco junto al fuego de ese pasado en que solíamos jugar a ser como un par de aves.

Un susurro de su piel rozaba la mía; un disparo de amor se llevó mi vida a seguir sus pasos por donde quiera que ella vaya, por donde sea que ella camine, por donde sea que la luna abrace su cuerpo por las noches. Ahí está mi consuelo entre las estrellas, bailando sobre las olas del mar, en sus ojos infinitos, en esa piel tan tersa que me regaló el agua tibia y en los versos que hoy inspira en mi y que no podré decirle jamás.

Yo guardo en mis ojos sus pétalos y entre mis manos el calor de sus manos y no puedo soltaro, pero tampoco quiero hacerlo, y esque ella está impregnada en mi almohada y se inmiscuye entre mis sueños deseando que se hagan realidad.

Tengo, en una pequeña cajita, el color de sus ojos para mirarlos de vez en cuando; el sabor de su cuerpo para besarlo en mi soledad; la suavidad de su pelo para acariciarlo cuando sienta deseos y, para mis oidos, tengo su voz que, en contados momentos, aún escucho con claridad.

A veces vuelvo a sentir su aroma que se me resbala por la nariz hasta mis recuerdos y me envuelve en el sopor de sus abrazos cariñosos, pinceladas de su tibia ternura, matizadas con los grises besos que nunca me dió por temor a amar a quien no pareciera un principe azul.

A veces la busco y la encuentro entre las nubes, en el cielo azul, pero mis manos no la alcanzan y cuando ella me ve, sonríe, pero oculta su felicidad de mis ojos. Pero ya no me quedan más lágrimas que llorar por ella, las lloré todas cuando le pedí que no se fuera, pero se marchó y esa magnífica ilusión simplemente se quebró.

Hoy mi corazón se sumerge en el mismo lago donde la encontré, con la esperanza de encontrar a otra que le dé muerte a los temores para darle vida a nuestro amor.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Síntomas De Un Apocalipsis

Mira... ¿Qué?... ¿Dónde?... ¿Cuándo?... Simplemente no se puede...
¿Es peor vivir sin ganas o no vivir?... Sentado en el asiento del chofer
miro por el retrovisor y veo sus pequeñas manos y sigo conduciendo.
Miro nuevamente y veo la emoción en el rostro de sus padres.

Mi hijo me abraza preguntándome cuándo le tocará nacer,
pero mis palabras no son capaces de escribir su historia.

Un temor es lo que siento hacia el amor. Un sinuoso camino
de vidrio roto y brasas que, como navajas, me va cortando los pies;
me va dejando sin ansias; una celda sin ventanas ni puertas
donde ni yo sé qué hice para entrar.

Pero ahora me dedico a buscar en ella grietas y acrecentarlas
con uñas y dientes para poder crear una salida.

El bagabundo me mira con esa luna que no se me quita de encima.
Siempre me observa y me pide monedas diciéndome que tiene hambre
y se come a los muertos; los engulle por la tierra de sus sepulcros
y luego me habla con su mar que nos tiene rodeados
y no podemos escapar.

Las fauces del infierno rugieron y mi hijo desapareció
cuando el fuego me sacó a bailar el vals de la muerte
y yo ni siquiera pude conocer a su madre... Y lloré porque
jamás podré conocerlo a él, que me traería mil sonrisas.

Entonces el pecado, con un par de monedas de oro, compró mi vida
y me utilizó como esclavo para arar con sus garras este mundo
y sembrar la traición. Y al madurar la siembra sólo pude cosechar
la muerte y los leprosos se deleitaban al servirse el manjar
de sus propias carnes.

Y clamé por un Dios que no acudió a mi llamado, reprochándome
que ya era demasiado tarde para acordarme de él,
y sonaron siete trompetas luego de que abrió los siete candados
que sellaban su libro.

Yo esperaba compasión de parte de él hacia su propia creación,
pero cuando su pulgar se contrapuso a mi pensamiento y
apuntó con ira hacia el abismo, comprendí que debía esperar lo peor.
Y vinieron las siete plagas a destruir a Babilonia donde vivían mis recuerdos,
donde se escribió mi biografía y las de muchos otros,
escritos que ahora yacen en el fuego.

martes, 3 de noviembre de 2009

Al Pie De las Higueras

I.- Invierno

Ha sido largo este invierno, pero la lluvia ha sido muy seca.
La tierra agrietada no llega a saciar su sed,
aún consumiendo raudamente las gotas de llave nube
no logra ser seducida por la humedad. Y yo, aquí sentado
al pie de las higueras, me escondo de las miradas, cierro mis ojos
y siento aquellos sentimientos que se marcharon.

El frío compañero no hace más que quitarme las ganas y,
más y más, me agoto esperando que llegue la primavera.
Este suelo que sostiene mis huesos no me deja pensar en partir
para dejar de ver la vida en agonía de una higuera
que no ayuda a sentirme fuerte porque ni ella misma puede
con su propia vida.

Y el tiempo pasa más lento cuando estoy despierto,
sin mencionar que nunca duermo presa de este viento frio
que congela mis lágrimas antes de salir de mis ojos, sin dejarme cerrarlos.
Cómo deseo que termine; ya no lo quiero sentir tan presente.
Vete maldito pasado; vete con el invierno cuando llegue la primavera.


II.- Primavera

Has llegado por fin, tranquila, en paz,
pero no eres como yo te esperaba.
Me has traído pesares, enfermedades. Vienes con alergias en el aire,
certeras, y me consumen sin mi permiso,
y tu clima intermitente sólo me cansa.

Pero has enamorado a las higueras
que comienzan a despertar de su sueño,
y las verdes hojas comienzan a salir a probar el sabor de la luz.
Pero a mi me destemplas los huesos entre tanto frío
que de pronto sólo es calor. Me sacas del horno
y me introduces a un refrigerador y la fiebre y el delirio
se apoderan de mi cabeza.

Los pájaros cantan; los animales juegan como el sol y la pampa.
Yo sólo los miro sentado, postrado al pie de las higueras
envidiando su felicidad con la naríz tapada de nostalgia,
tosiendo un poco de mi vida y con la boca más que seca.

Espero que venga el verano y reconforte mi mal descanso;
espero que su calor llegue fuerte, descongele estos ojos
y que acaricie sin traición a estas higueras que han sostenido mi espalda
y que cada vez están más vivas.


III.- Verano

Tanto esperaba yo por ti. Te has llevado a la primavera.
Has venido a calentar mi estropeada piel.
Creo que al verte, inmenso sol de verano,
 me has dado un poco de alegría.
Espero a la mujer que me prometiste,
con la cara llena de sonrisa... Y los pájaros cantan
felices también aquí sobre las higueras.
Me pongo de pie para recibirte,y aprovecho de estirar mis piernas.

Dejaré de lado mi aposento para recorrer sus alrededores,
pero no descuidaré a las higueras que me han dado refugio todo este tiempo.
Buscaré alimento para mi alma vacía.
Estoy buscando paños húmedos para limpiar este amor ensangrentado.
Busco un cojín de colores para hacer más cómoda mi espera,
pero hasta el momento no encuentro nada.

En espera de las promesas están mis ojos...
Viejo sol, ¿las cumpliste?... ¿Me acurrucará?...
¿Me dará un beso con sus labios cada noche antes de dormir?...
¿Sostendrá con sus brazos este corazón marchitado
por el paso del invierno?...
Viejo sol, no la trajiste ¿verdad?...

Quizás ahora también odie al verano que me ha traicionado.
No trajiste a la mujer que me habías prometido
y sigo solo y angustiado, perdido en un terreno hostil y,
yo desahuciado, me he vuelto a morir.
Con el alma nuevamente envuelta en sangre
vuelvo y me acurruco al pie de las higueras,
con sus higos tan maduros que se caen sobre mi cuerpo
invitando a las hormigas al gratuito festín.


IV.- Otoño

Nuevamente me dejaste solo, verano traidor,
y comienza denuevo esta agonía.
Y no soy el único triste; las higueras se están secando
y las hojas se tornan amarillas
como mi piel envejecida, como estos heridos sentimientos,
como esta cruda sensación de soledad y nostalgia,
melancolía desorbitada, como mis ojos nauseabundos.

El sol comienza a cerrar la puerta y la luz es tenue,
gris y pobre; el viento comienza a ponerse helado
y las hojas caen para hacerme una cama.
Es la compasión que me tienen las higueras
que ya me quieren como a un hijo,
pero no basta con alguien, como ellas, que me cuide;
seguiré esperando a que los pájaros vuelvan a cantar
para que con su canto la llamen.

Quizás en otro tiempo la felicidad sea parte de mi idioma.
Con este constante ocaso, esta inacabable puesta de sol que estoy mirando,
me estoy petrificando dormido al pie de las higueras
que de mi cuerpo se están apoderando.
Ahora ya puedo dormir; mis ojos no están congelados,
pero espero que se congelen cuando llegue el invierno
y que se queden por siempre bien cerrados...

lunes, 2 de noviembre de 2009

¿Existe En Alguna Parte?

Ahí se encuentra él, está celebrando
con su cabeza apoyada en el pubis de su canto;
una piel que cubre un sendero;
un osado aventurero que resuelve acertijos
que provienen de los gritos de algún llanto.

Implícitas palabras que piden perdón
pues quién llora lo hace porque hizo daño
y este mensajero del alivio
lo corteja con sus ojos pardos;
le pide arrepentimiento primero y luego le concede el perdón.

Lleva consigo aquel sentimiento,
cual cupido enamorando a todos esos
que viajan por el mar sin rumbo,
trazándoles un mapa en las estrellas
para que se encuentren y se llenen con sus besos.

Un cariño, un secreto, algo mayor,
todo carga él en su alma cuando viaja por el panteón,
hundiendo los pesares ajenos
en las tumbas profundas, infinitas,
donde sólo yacen almas de profanos...

jueves, 29 de octubre de 2009

Ella, Una Flor

Existe ahí, frente a mi, una razón para gritar; sus ojos me están contando lo que su boca prefirió callar.

Es que cuesta tanto ver todo lo que sucede. Con vista de águila, acechante está el cazador, el asesino, el delincuente, esperando por tus bolsillos para que crezca tu miedo y disminuya tu seguridad.

Una fiebre que ataca con devoción a sus clientes. El delirio es más que normal y se pasea como médico de cabecera de la familia.
Un vehículo frena abruptamente del cual se baja la mujer del sueño que tendré esta noche y la siguiente, y camina hacia el mar hundiendo su cuerpo para siempre.

Mi lápiz corría tras ella para intentar conservarla en las palabras, pero su paso fue más rápido y el azul se la tragó, y las olas trajeron su alivio hacia la arena de la costa, y entonces las ostras esculpieron su cuerpo en las perlas.

¿Cómo fueron sus sueños si no alcanzó a soñar con el romance del sol y la hierba?, ¿qué destino tendrían sus pasos antes de que ella decidiera desviarles el rumbo?. Ahora en aquel lugar, sobre el lecho de espuma marina, se alza una flor que ríe cada vez que amanece y se encarga de despertar a los tenores pajaritos para que levanten a la luz con su canto.

Era ella una princesa, delicada, quebradiza, que voló con el viento hacia las tierras que deseaba gobernar con su dulzura y sus colores ahuyentaron al cazador que fue expulsado de su reino. Esta flor sigue creciendo y baila para enamorar al cielo donde su alma vuela ahora libre de su tangible prisión. Ella es un ave; ella es una nube que protege y llueve sus palabras tranquilizantes que nos devuelven la calma y protección que nos robó el delincuente.

A pesar de su largo sueño, se que sus ojos no se han cerrado...

En memoria de quien fuera una bella flor, un regalito para tí "Toyi", que tue escencia esté siempre con nosotros..

miércoles, 28 de octubre de 2009

Cuando Estuvo.


Arriba, subiendo las escaleras, estaba ella tendida en el suelo con sus ojos apoyados sobre mi, sujetos como un soldado a su fusil en su primera vez en el frente.

Su boca, rojiza y contenta, cantaba en su silencio; sus brazos estirados me decían que debía subir, pero yo sentía miedo, no quería perderme entre sus cabellos, cafetales al sol, aunque la llanura de su piel me invitaba a correr como cuando era un pequeño.

Sentía que no podía arrebatarle mi cariño porque yo la quería, pero quizás ella me quería más y yo no podía quitarle los ojos de encima mientras el vaivén de sus rizados cabellos me hipnotizaba.


Y de pronto, de la nada y sin quererlo, subí el primer peldaño, y un escalofrío corrió por mi espalda, y mi boca sonrió... ¿Qué estoy haciendo?, me pregunté mientras subía hacia el segundo escalón.


Entonces mis piernas se desataron y, de pronto, ya estaba más arriba, y mis brazos se estiraron para tocarla cuando, de un salto, se paró, me jaló y me regaló aquel abrazo, aquel calor, aquella ternura que yo amaba de ella; aquellas palabras que sólo ella me decía al oido; aquel momento que me hizo llorar los recuerdos de emoción.


Y fuímos, ella y yo, hacia la terraza, y tendidos en un sillón, con mi cabeza descansando en su regazo bajo aquellas estrellas que temblaban como yo, hablamos; nos miramos, nos besamos, nos quisimos, nos amamos; jamás nos soltamos, cuebiertos con una manta miramos el cielo; ella jugaba con mi pelo; mis labios jugaban con sus labios; sus ojos me decían "te quiero" y los mios respondían "yo te amo".


Cómo no recordarla cuando ya han pasado tantos años y su cuerpo ya no está conmigo, pero siguen a mi lado sus suspiros, los besos que me dejó y que no se han marchado; todas esas horas de una felicidad que se negaba a apagarse.


Aún guardo conmigo la pasión de sus abrazos y, en mi mente, los recuerdos de cuando su amor y el mio jugaban a la ronda tomados de la mano.


Como dos niños pequeños, sus ojos delicados; esos labios de cristal que se quebraron cuando en ellos gritó la muerte, trágica y maldita, que se la llevó de nuestro lecho de enamorados.


Hoy sólo me queda el vientoó solo me quedan las nubes grises de su partida, pero me queda el sol que me dejó y, de noche, me quedan las estrellas que mirabamos desnudos desde la terraza cuando nuestros cuerpos jugaban al amor. Pero siento que al mirar las estrellas que tiemblan como yo, están ahí sus ojos, en el cielo infinito, en la luna de piel de plata que aletarga mi letanía en que clamo por ella, por volverla a tener entre mis noches algún día, las mismas noches que fueron de sonrisas y que hoy me están arrancando la vida.

domingo, 25 de octubre de 2009

Devastada


Ahórcales; quémales con el fuego de tu ira, ¡oh poderosa!. Átales, prívales de libertad por la desgracia que te han hecho; no les dejes vivir en paz; métete en sus sueños, aprisiónales, destájales, derrámales la sangre que no merece correr por sus venas.

Ellos no te amaron como debían; ellos no hicieron buen uso de tus regalos,
¡oh poderosa!, desata sobre ellos tu infierno en un fin del mundo.

¡Oh infinita naturaleza!, ¿serás capaz de perdonarnos algún día?.
Yo, en nombre de todos, te pido perdón. Nuestro ingenuo progreso nos lleva a creernos dioses; soy uno de ellos, formo parte de aquella raza; soy un humano, madre tierna, e inconcientemente también te he hecho daño.

Cordero de verde lana, de ojos amarrillentos que nos miran desde el cielo,
de azul paciencia que se vierte sobre tu manto bañando parte de tu piel, ten compasión de los millones de hormigas que viven gracias a tu suelo.

He querido firmar con sangre un pacto para tu protección,
pero somos victimas de las malas costumbres que hemos adquirido con el tiempo. Somos plaga, somos incendio, y sin conciencia avanzamos sobre tu capullo, mariposa fértil.

Un par de manos que te amaron, celestiales años atras,
y que los hijos de los hijos de sus hijos, siglos, milenios más tarde, están dejando podrirse.

Llenos de dolor, puedo ver tus ojos día y noche
mirando la devastación que nos da trabajo y buena vida, desperdiciando la tierra virgen de tus muslos, ¡oh! dulce madre que en tu seno nos acurrucaste, ahora tus hijos te estamos prostituyendo presa de la avaricia, víctimas del dinero que nos dan por tus pedazos.

Pero existen aquéllos que aún son diferentes,
que comparten la leche maternal que nos has brindado; ellos te aman, pero lo demuestran con orgullo.

Yo, mi amada tierra, yo te amo y te comprendo;
escucho tu canto desesperado y triste, pero se que tú también amas a tus hijos; no eres capaz de ahuyentarnos y sigues queriendo lo mejor para nosotros. Yo, madre, yo tu hijo, te amo y en tí me cobijo cuando tengo miedo, cuando tengo hambre, cuando soy presa del frío; espero que tu vida siga firme; no te des por vencida, madre; todavía tienes cómo cuidarnos; ten piedad de tus hijos.

sábado, 24 de octubre de 2009

Ya No Lo Escondas.


Surge, lánguida mirada; surge, tímida sonrisa;
mira mis ojos que yo estoy mirando los tuyos;

sigue la estela que dejan las estrellas hasta que el camino,

en tu no pausada marcha, te haga llegar a mi.


Estos brazos te están esperando desde hace tiempo;

es posible que quieras rechazarlos,

pero el pudor de tus tacones camina hacia su protección;

quizás no quieres verlo, pero, yo siento lo que sientes,
lo leo en tus pasos;
tus sentimientos se retratan en tus ojos
cada vez que me miras
y sonríes como no lo haces frente a nadie más.


Veo que tus ojos se llenan de emocion y ese brillo en ellos es tan especial,

y cada vez que me miras las nubes se tornan rojas,
el mar nos canta su canción;
tú caminas y caminas por la arena;
yo solo te miro y sonrío
esperando que algún día, de tu boca, vengan esas palabras
como besos hacia la mía.

Las gaviotas vuelan despreocupadas, pero no lo haces tú;

deja el temor de lado, mi pequeña; abre tu corazón para mi;
deja que mis pies pisen la arena junto a los tuyos;
deja que el cielo sea para los dos
y qué importa que el sol nos mire,
no se reirá de nosotros;
él se arregla mirando en el mar su reflejo;
preparándose para su encuentro con la luna
que, como tú, siempre oculta su platónico amor, escapándose, dando la vuelta.


La piedra ploma se desteñirá y se convertirá en polvo.
Nnuestros cuerpos se verán derrotados ante la vejez.

Nno esperes tanto princesa
que, cuando la tierra se alimente de nosotros,
ya no podrás retroceder.


Ya basta de negarme tu cuerpo; déjame saborear tu piel, preciosa;

abreme la puerta de tu alma; camina, conoce, pero vuelve;

yo recogeré las plumas de tus alas y con ellas te haré unas nuevas

para cuando quieras volar a mi lado hacia la luz.


Caminaré contigo desde este árido valle hacia la cima de un amor
sembrando vidas,
haciendo realidad las ilusiones
sin dejar que nadie nos las quite, que nada las borre.
Ha surgido una lánguida mirad;, me has regalado tu tímida sonrisa;

estos prados son tuyos, princesa, corre...

jueves, 22 de octubre de 2009

Recuerdo De Primavera


Vasto manantial metálico; río de acero y piedras celestes; fraternal abrazo de una mano abierta en la montaña recibiendo el poder natural del equinoccio de septiembre, deshielando rios con su presencia primaveral, desnudando con su luz la cima de la cordillera.

Se encuentra rodeada mi alma de nubes; sombreros de un cerro que observa paisajes, cerrando los ojos al vaivén de la melodía que mece mis dedos, que mecen mis manos, que mecen mis brazos, que mecen mi cuerpo.

¡Sopla fuerte viento del sur, depáranos buen tiempo!
. Lengua madre, no pienses en desaparecer jamás. Antepasados del tiempo remoto que nos dibujó el camino hacia la luz, hacia el fervor y al femenino dolor del momento en que nos dieron a luz.

Un cielo tan profundo que me ahoga con su azul cristalino al tiempo de alzar el vuelo.

Te miro desde las alturas, amor, y te marchas hacia el ocaso siguiendo el reflejo del sol en el agua
mientras las estrellas comienzan a desearte, una a una, un pronto regreso y, cuidando de tu camino la madre, matriarca, te brinda un suelo vasto de inocencia cándida y pueril para que tus pies tengan paso seguro y sin maltrato.

Mil sonrisas me dejaste embalsamadas;
mil suspiros exhalo hoy por ti. Tu rostro está tatuado en mi retina y, cada vez que camino por la inmensidad de la pampa, miro estos cielos meridionales y no puedo evitar pensar en la mujer que fuiste, eres y serás tú.

Quisiera saber por qué emprendes la marcha, pero más quisiera saber por qué ya mis ojos no pueden acariciar tus colores, pero miro al mar en la noche y ahí te veo cuando el mar abraza a las piedras;
ahí te veo y a tus colores magnificados por el baño de la luna, ahí te veo.

Debe ser la culpa del equinoccio de septiembre,
el mismo que deshiela ríos con su presencia primaveral, el que desnuda con su luz la cima de la cordillera; ese que en ciertos momentos, vuestros momentos amor, me hace callar y ponerme a escuchar tus pasos.

domingo, 11 de octubre de 2009

El Hombre En El Espejo.


Ahí estaba parado ese hombre en el espejo, y me miraba con sus pupilas fragmentadas como diciéndome que le dolía el corazón, y sus ojos se sumergieron en el agua de sus lágrimas, lágrimas que él no dejó escapar por el sendero de sus mejillas.

Ese hombre del espejo se llevó las manos a la cara y se tapó el rostro con ellas. Yo pregunté si le pasaba algo y el hombre del espejo, reacio a contestarme con la verdad, llorando me respondió que no.

Desahógate hermano, escribieron mis labios con mi voz, pero él no se destapó la cara, sólo lloró quejándose entre suspiros trabados y cortados a pique.
..

Desahógate hermano, replicaron estos labios que llevo puestos hoy, y él me dijo que habían mil y una cosas que no se dió el tiempo de hacer y que ya no podrá hacer jamás.


Como quisiera volver el tiempo atrás, me decía mientras era devorado por un llanto voraz.


Yo no podía verlo en el espejo, pero sabía que estaba ahí sollozando una amargura que le coagulaba la sangre; hasta que quité mis manos de mi rostro, miré al frente y vi que secó sus lágrimas.


Cuando le vi me pareció muy conocido, como si lo hubiera observado desde hace mil años antes, pero sabía que no; él era otra persona porque se había desahogado y, olvidando que tenía los ojos rojos e hinchados por el llanto, me miró fijamente a los ojos y su boca dibujó un sonrisa al mismo tiempo en que la mía también lo hizo. Luego me agradeció por escucharle; intentó darme un abrazo, pero no pudo, y luego me despedí de él con mis ojos también rojos e hinchados, pero me sentía inexplicablemente feliz.

Pachamama


La abrumadora paz de tu austral y mágica vida, Pachamama, es lo que hoy, con la cabeza y la espalda desnudas bajo un imponente astro, gigante y luminoso sol, es la que hace, con inercia y agrado absoluto, que mis resquebrajados pies de barro se muevan, pisen y caminen a través del raudo incendio de tu inmensidad.

Madre tierra, fértil niña adolescente de milenios que has sostenido y amamantado con tus senos a ancestrales criaturas que han escrito tu historia en restos fósiles.

Un incendio lejano de apagarse para siempre, con piel de pasto, mar y árboles; con piel infinita y esqueleto de piedra maciza y tierra roja, húmeda, fecundada por naturaleza viva y muerta que se deja ver, muchas veces pudorosa, ante el potencial daño de la mano del hombre.

Pariendo candente y poderosa lava, por tus volcanes desatas tu furia cuando se te desafía, regalando la extremaunción; la cremación a quienes habitan las cercanías.

Imponente, madre complaciente que sostienes mis pasos y que sostuviste alguna vez los pasos del chaski en las alturas de Los Andes, reinado de cóndores de infinita envergadura, con los oidos acariciados por el trinar al viento de una trutruca; por el impetuoso latido cardíaco de un cultrún; vientos cálidos y frios, iracundos y pacifistas que mueven la cuna de la lluvia a través de los cielos, un único y fulminante canto que se escucha a coro entre la tierra y las lágrimas del cielo cuando chocan en su reencuentro.

Un regalo para mis ojos que se deleitan con tus parajes, maquillados por esteros, por la verde vegetación, por la unión coital entre el mar y el cielo, procreando al horizonte centelleante bañado por la luz del sol.

Seres ancestrales que te amaron tanto y más de lo que yo puedo amarte; hijos tuyos como yo; alumnos íconos de tu sabiduría; indios hermanos míos de raza, una raza languidecida por el implacable paso del tiempo que no perdona ni discrimina.


A ti te invoco, gran Pachamama, diosa, reina y madre de tantas culturas, con la ayuda del bramador y rugiente canto ancestral de los rios, con el silencioso alarido del monte virginal, con el canto de cada uno de tus animales; a ti, que amamantas a tus terneros, madre color de luna, madre con senos de plata, madre fértil de óvulos infinitos; yo, hijo de Inti, a ti te invoco.

viernes, 9 de octubre de 2009

Ausencia


Visiones enmascaradas, figuras de yeso; imaginación y vida sobre los brazos maternales de un tronco viejo que amamanta recuerdos de mi niñez. Un reloj detenido, muerto de ganas de cantar, que envidia a las aves que se paran en la ventana que ya no mira a ninguna parte, la misma parte hacia donde me dirijo.

Recojo mis pasos, esas huellas que dejara un par de pies vagabundos que corrían con zapatos de papel que se deshacían al pisar los prados mojados por el beso del rocío.

Una bicicleta nostálgica que solía llamar la atención con sus campanillas, sobre la cual montan ahora solo fantasmas del pasado.
Un sillón asesinado por la mermelada que esparcían mis pequeñas manos de bebé y una mesedora moribunda en la cual ahora solo se mece el viento cuando tiene ganas de tomar una siesta.

El abuelo que sigue ahí tocando su guitarra en ningún lugar, justo ahí, donde yo le pedía que no fuera nunca.

Un fríbolo cuadro vacío de amor, pero lleno de malncolía, se pinta nauseabundo ante mis desorbitados ojos que contemplan un socabado callejón que quedó detrás de mi años despues de que di mis primeros pasos...

jueves, 8 de octubre de 2009

Delirio.


Mis párpados se abren y gritan para despertar a mis ojos mientras la luna me mira enojada y me pide explicaciones. La tierra me defiende y con sus brazos cuida que nadie me haga daño, y un viejo lobo le aulla a la luna abogando por mi ser que pide peróon por no ver la magia de la vida. Entonces el sol le da un beso y me consigue otra oportunidad.

Un árbol anciano me acurruca en sus hojas dandome refugio para pasar la noche, mientras la luna y el mar hacen el amor junto a la playa esparciendo centellas por todos lados.

La arena guarda el calor del sol de día y caminando sobre ella le canto al amor del mar y la luna, mientras las piedras, celosas, se hacen las indiferentes y una cálida briza se enamora de mi pelo.

luego de varias horas, el cielo se despoja de su disfraz de noche y la luna se marcha del mar dejándolo solitario, y se siente llegar al sol que viene a felicitar a las aves por su hermoso canto.

Entonces un niño en la orilla se hace amigo de los peces que nadan sin preocupaciones, mientras un montón de estrellas de mar se reunen con el afán de disfrazar al mar de cielo, mientras el sol las observa y, risueño, suelta unas fuertes carcajadas que por fin me despiertan de un largo sueño...

Hermano.


Jamás voy a dejar de soñar y , aunque los tiempos sean grises, siempre habrá una sonrisa que regalar. El odio no resuelve nada, mas el perdon forja lazos irrompibles.

Quizás quieras odiarme, pero yo te seguiré queriendo. Sabes que entre cielo y mar hay una distancia gigante, pero date cuenta de que en el horizonte ámbos se toman de la mano y crean un cuadro único.

Una sonrisa seguirá brillando como una estrella dando luz a la noche, invitandote a mirarla y a sonreir junto a ella y, entonces, seremos dos estrellas, y más que dos, y muchas más.

No llores y bota el rencor que carga tu corazón impidiendote volar hacia todas las sonrisas del firmamento. No dejes que un amigo se marche de tu lado por algo que quizás sea inofensivo.

Yo te invito a tenderte en el campo y observar el cielo; aquellas aves que vuelan en paz; observa los árboles que bailan con las canciones que trae el viento; observa las nubes tocadas por el sol y mira todas las figuras que forman; lee mis labios que te dicen que no hay como el amor y la amistad y siente el cariño que te brindo en un abrazo. Se que no existe nadie como tú que sea tan cómplice de mi vida, como hermanos en el mundo, casi de la misma carne, como dos ríos que fluyen hacia un mismo mar.

El Juicio


Cómo te digo lo mucho que deseo que este lápiz deje, algún día, de escribir tu nombre con tantas palabras que para muchos quizás no significan nada, pero para mi, son la liberación.
Una nube blanca que bajó alguna vez del cielo y que se robó toda mi vida. La misma nube que ahora llueve sus sentencias sobre mi.
Ccuando soy presa de tus abrazos brotan mis sollozos, porque ya todo, inexplicablemente para mi, ha cambiado.
Las confesiones que hiciera mi voz en otros tiempos son la causa insensata de como es el "ahora".
Candente, como metal fundido, está esa línea que separa mi vida de lo que era antes mi vida. Son otros cuentos sin finales felices, es más, inconclusos, los que leen mis ojos sobre el pedregozo camino por el que vago.
Damas y caballeros, ¿acaso es pecado sentirse lleno de basura y necesitar expulsarla?. Me pregunto, ¿cómo algo que te causa tanta dicha, al mismo tiempo, te causa tanto dolor?.
Pido paz, señor juez, para pensar mejor y más tranquilo en mis actos. Pido también perdó n por haberme sentido feliz por acciones de lujuria de las cuales he sido víctima, pero sé que soy culpable de no querer forzar lo que hasta hoy creo imposible.
Bien soy culpable de necesitar al sol, porque me conforta y no quiero separarme del calor, pues no me pide nada a cambio, pero quizás ya no quiera saber más de mi y lo voy a entender, aunque no era este el final que esperaba escribir. 
Conté secretos frente a honorables, pero me fallaron; quizás el jurado fué sobornado, pero mi orgullo radica en que ya no soy el mismo de antes y, antes de ser apresado, clamo por una segunda oportunidad,argumentando que ya no cometeré los mismos errores de vidas pasadas. Ahora tengo un mapa que ha sido reinventado y mi caballo seguirá nuevos rumbos.
Tú sabes que el horizonte es infinito y me quedan muchos lugares por conocer, pero, señor juez, insisto; mi vida ya no es la misma, soy como un pájaro que puede volar a través de los barrotes de una celda y, si aquí me quedo, nada será un impedimento para volver a alzar mi vuelo y mis alas se batirán nuevamente al viento, y juro ante ti que nuestros secretos serán siempre secretos, como ahora.
Ofrezco mis sinceras disculpas al sol por desearle tanto, pero encarecidamente le pido que no me quite su calor, esperando no haga caso omiso de los años que vivimos sin problemas. No más declaraciones, espero ahora mi sentencia.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Hacia El Encuentro.


Signos de inercia, fértil tierra que que sostiene mis pies sobre este mundo cuando corro al encuentro de esos muertos que amo tanto.

Síntomas irreparables de tragedias que no deseo que ocurran, la vejez se hace presente en una lágrima, que cae por mi mejilla izquierda, con el único propósito de darme cuenta que comienzo a llorar, y esta lágrima trae consigo a su familia, y generaciones de lágrimas que han sido guardadas por mis ojos comienzan a brotar felices.


Ahora fijo mi vista en eso y también en aquello, y en esto y en lo otro, divagando entre frases, desesperado por no tejer un discurso de bienvenida cuando corro al encuentro de esos muertos que amo tanto.

Esbosando suspiros de satisfacción se encuentran mis manos al tener una nueva oportunidad de tocar sus rostros, rizas de magnitudes universales emanadas desde mis brazos a consecuencia de la inmensa felicidad de poder abrazarlos una vez más, presa del tiempo son ahora mis pies que no se cansan cuando corro al encuentro de esos muertos que amo tanto.

Exijo felicidad, la cual me es otorgada sin antes pedirla al ver sus ojos felices de verme. Estan todos aquellos que dejé de ver en algún momento del pasado, aquellos que se los comió la tierra ahora estan esperando en el andén a mi arribo.

Ahora que mis ojos se han cerrado y un largo sueño ha comenzado, también se extiende por mi cuerpo aquella sensación de relajo, cuando el aire es cálido y tendido sobre el pasto recibes las caricias del gordo y viejo sol.

Ahora hasta los peces vuelan con la música del viento que me saluda ansioso de besar mi cuerpo descubierto, y me dice "siéntete cómodo, ¡por fin haz llegado!", y un banquete infinito de abrazos da lugar a mi encuentro.

Ellos me han esperado con un trono entre las nubes, donde ahora me siento, satisfecho de del cariño recibido, y por fin doy descanso a mi pies que ya han dejado de correr luego de cerrar mis ojos, dejar mi alma libre de mi cuerpo y por fin concretar ese ansiado encuentro con esos muertos que amo tanto.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Ella Es.


Te veo, ahora, despierto o en mis sueños, te veo hermosa, tierna, como siempre te deseo.

A la luz de un par de velas la faz de tu rostro es contemplada por mis ojos que, fijamente, son punzados por aquella profunda mirada que me dice susurrando ¿me quieres?, ¿me deseas?.

Cómo no rendirse en batalla ante esos preciosos labios que han sido besados, mas nunca tocados por todo el amor de los míos. Qué, se supone, es lo que debo hacer para encontrar esa piel, frente a frente, tus brazos abrazandome, y llenar de amor este vacío.

Simplemente es un misterio todo aquello que concierne a tu cuerpo, mas no importa nada cuando estas conmigo, aquí, sentada en mi regazo.

Siento como el mar resuena en mis oidos, y el viento, que juega con tu pelo y acerca a mi tu voz, se hace dueño de mis latidos.

Te ves perfecta cuando la lluvia cae sobre tu ropa, apegándola a la sensual poesía de tu cuerpo y, segundo a segundo, gota a gota, me va empapando más y más de este amor que no me suelta, y me persigue, acortando mis respiros.

¿Cómo dejo de ser tuyo?, si lo único que me hace sonreir es aquel murmullo de tu voz en mis oidos, y no puedo dejar de pensar en esos besos, tán únicos y perfectos, que te aferran a mi como un niño a su mejor juguete, y no puedo llenarme de ti, núnca estoy satisfecho, siempre quiero más y más de ti. Eres mi musa, mis retazos de cielo entre las nubes, eres todo, mujer, lo eres todo para mi.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Necesito...


La libertad es mi religión, mi caballo de batalla, mi única solución.

Arrancar y escaparme de todo, de esta polución que rodea a esta sociedad,

espacios donde pueda respirar con tranquilidad, donde florezcan los besos, tal vez las lágrimas, algunos suspiros, eso es todo lo que deseo encontrar.

Retomar el rumbo perdido al crecer, al pertenecer a la sociedad, haciendo todo aquello que me obliga a hacer la autoridad.

Quiero dehacer estas cadenas que me atan a este suelo que no quiero volver a pisar. Con la gracia de un ave, con todas mis ganas, deseo volar. Dejar de lado las responsabilidades, los ruidos de la ciudad, llegar a un campo infinito donde flores pueda plantar, con kilómetros de tierra húmeda y fértil, donde, al morir, mis huesos puedan descansar.

Ya comienzo a escribir mi epitafio, mi testamento, dejando en claro que solo deseo volver atras, volver a ser ese niño que no debería haber dejado de ser jamás. Vivir con mi seres queridos que hoy, físicamente, he dejado atras. Necesito sus besos, sus abrazos, también a aquellos que ya no estan, necesito volver el tiempo, pronto, o adelantarlo y descansar en paz

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Solo Tú


Claro que si… Te prometo que sabrás de mi cada vez que sienta frío, pues estaré aquí, necesitando de ti, en aquellos extraños momentos háblame, cántame, pues tu voz me hace sentir tibio.

Tú, de suave piel bañada en oro, tú que eres capaz de cambiar el curso de mi río, mírame, tócame, pues cada vez que tu mirada se posa en mis ojos y tus manos en mi piel ya no me siento vacío.

Tú que te haces presente entre mis sabanas cada noche, sonríeme, báilame, hazme feliz por un momento eterno, trae a mi la luz de tu luna, báñame en tu mar de miel donde naufragó mi corazón dejándome desnudo, y llévame a la orilla para sentir denuevo la arena en mi cuerpo y el olor de tu pelo que viene con la brisa.

domingo, 30 de agosto de 2009

Donde Estan Mis Sentimientos


Amo escuchar el mar, amo escuchar el aire, mirar el cielo, mirar las estrellas, mirar las nubes, amo mirar las luces temblando por el miedo a que otra vida se pierda al comenzar un nuevo día.

Amo la estela que dejan las nubes al caminar por el cielo, amo el saber que la gente no tiene idea del sentido que tienen sus vidas, amo mirar el arrebol y pensar en ti cuando estoy lejos, recordando preciosos instantes que han marcado ciertos días de mi vida, sin dejar de lado el sentirme prisionero, prisionero de estas paredes, de estos edificios y del árbol muerto que se para frente a mi puerta cada día, acortándome la vista, encerrándome la vida.

Pero fuera de eso estoy contento, porque se que sigue a mi lado aquél sentimiento que me llama a buscar la libertad ante todas las cosas.
Amo aquel sentimiento que me llama a vivir y a seguir, también te amo a tí por ser como eres, pero más que nada amo a todo aquello que me ha hecho ser quien soy hoy en día.

Amo los golpes ajenos que te han hecho entender que no vives para eso, amo las cadenas que te han atado durante tanto tiempo y que te han hecho entender que debes ser libre, amo la noche porque llega la hora de descansar, y porque es el comienzo de un nuevo día, y también amo el momento en que veo tus ojos cerrarse y tus bellos labios me dicen buenas noches.

Todo esto es como el sonido de una llama de fuego siendo atacada por el viento que solo quiere apagarla, pero la llama lucha por su vida.
Sin embargo tengo miedo de que mis sueños se rompan como se rompen las olas al llegar a la orilla y chocar contra las rocas.

Pero mi voz dice “algún día… algún día llegará el momento en que tú y yo seamos uno y caminemos con los pies descalzos sobre las nubes, recordando todos los malos momentos que hemos dejado atrás, pero ahora somos felices”.

Yo sé que puedo llegar a ser quien deseo llegar a ser, puedo encontrarle un sentido al respirar y sentir que sigo vivo.

jueves, 20 de agosto de 2009

El Vuelo

La paz no es más que simplemente un terreno frío, en el que mis pies se hunden para dejar en claro que la razón es parte de los motivos que me hacen pensar, luego de un arranque de locura, que debo estar en calma.
Los respiros agitados y lujuriosos de ira, irritados a más no poder por las uñas que se clavan en mi piel ensangrentada de ilusiones, se van atenuando, abriendo paso a la lucidés de una mente, que deja ya de llorar, se para firme frente al viento y se deja fluir, flotando como una pluma blanca, acariciada por el calor del sol.
Es un bello momento, ansiado, anhelado, sentenciado por la libertad, el alma deja ya atrás las cadenas que la ataban a un cuerpo maltratado por las yagas de la pena, el dolor y las mentiras.
Cual un ave, lánguida, fragil, se deja amar por el paisaje de la infinita pradera, o del inacabable mar.
Mis ojos se han abierto a la luz, viendo colores que jamás había visto, en los cuales se hacen presntes tus manos, tus hombros y tus palabras querida amiga. La magia que transportas me ha hecho vivo, libre.
Como un recién nacido, desnudo me encuentro, preza de la naturaleza que rodea mis actos, nunca más cautivos, sintiendo en mi piel el amor de un planeta vivo, muchas veces utópico, pero, a momentos, alcanzable.
No paro de luchar para conseguir la paz, esa transición entre aire, tierra, fuego, agua, y mi piel desnuda.

lunes, 10 de agosto de 2009

Con Todo Cariño Para Mi Hija (Si Esque Algun Día Tengo Una)


¿Quién podría decirme lo contrario?, ella es tan hermosa...
"no sigas corriendo, tal vez tus pies se podrían a cansar".
Nadie se atrevería, niña, a hacerme callar,
pues bien conocen todos la belleza que tienen tus ojos,
pero existen secretos que puedo, solo yo, leer en tus labios,
que me cuentan tu historia desde tus primeros pasos.
Y traes contigo a mi memoria aquellos sollosos que hacían correr
pequeñas lágrimas por tus mejillas.
¿Quién podría saber cuánto te quiero, niña?
ni yo lo se con certeza, pero contigo mi mundo está lleno,
quiero verte crecer, jugar, querer, escuchar de tu boca decir: ¡Papá, te quiero!.
quiero vivir contigo en tu mundo de sonrisas, leerte cuentos de hadas,
de reinas y princesas de tierras lejanas.
Ríe mientras el sol te baña en su luz, ríe mientras el viento juega con tu pelo,
corre, pero no demasiado, si tropiezas estaré a tu lado, hija mía, para protegerte,
para ayudarte a volver a alzar el vuelo, mi pequeña paloma, no sabes cuanto
te quiero.
Yo seré tu estrella, hija, cuando ya no esté contigo, te estaré observando desde el cielo,
siempre cudando de ti, con el arcoiris en las manos para dartelo solo a ti.
Nada es gris para mi cuando veo tu sonrisa, querida hija, nada es gris,
bienvenida a la vida, pequeña paloma, gracias por hacerme tan feliz.

domingo, 21 de junio de 2009

Mujer De Papel

Emociones en un día lluvioso, cuando los párpados se cierran y un cuerpo se acurruca entre el calor de un par de brazos que no existen.

Una almohada que, nostálgica, seca las lágrimas de ciertos gemelos, cafés y profundos, por los cuales vagó tu imagen cierto tiempo atras y que solo desean reencontrarse con ella.

Sonrisas que caminan hacia mi con paso lento cada vez que puedo saber de ti, y nociones y recuerdos que ocupan un espacio en mis suspiros.

Me siento junto al mar y pienso en tu voz, que se parece tanto a la voz del mar (porque ambas son únicas, tibias, y diferentes a todo), mientras las olas bailan en mis ojos cubiertas con el envolvente maquillaje de algunos rayos de sol que se filtran entre las oscuras nubes que no cesan de llorar.

Y luego llegan tus recuerdos a cobijar mis desnudos sentimientos, llenandolos de bellas ilusiones con las que ilustro vitrales que, el tiempo quiera, no se vallan a romper jamás.

Vienes en la lluvia y me susurras cuando esos millones de gotas se estrellan contra el suelo y cantan algo que tiene la magia de conquistar a todo el mundo, y yo me empapo de ti tal como la tierra del campo lo hace de la lluvia.

También luego de ver pasar las horas y luego de que el arrebol se ha marchado del cielo y las nubes le abren paso a tu rostro, la luna comienza a contarme historias de ferreos caballeros de armadura que salvaban a sus princesas de la torre más alta, aunque en este caso soy yo quien debo salvar a mi corazón de caer de aquella torre de posibles ilusiones, o construirte un camino para que subas y que aquellas ilusiones se hagan realidad.

Pero tengo el temor de que al contarte mis secretos deseos, que se resumen en ti, nuestros bellos momentos se conviertan en un holocausto. Sin embargo, es un riezgo que, considero, debo correr. Bien se que si no lo intento no podré perder, pero tampoco podré ganar.

Esque de ti me atrapan esos preciosos ojos de un color no definido, esa figura pequeña y tu cabello de un insólito resplandor, un par de labios que me himnotizan y me piden ser besados, una piel tan suave y cálida que me adormece y me sume en sueños de placer y deseo, unos pequeños brazos que ataron mi cuerpo a un momento de pasión, rodeados de tibia agua y espuma.

¿Por qué he de sacarte de mi cabeza si eres mi mayor deseo?, ¿por qué olvidar momentos que me han llenado de satisfacción?, la verdad es que no quiero hacerlo, quiero acordarme siempre de ti.

Son recuerdos felices, simplemente felices, te quiero tanto y te dibujo con estas palabras para verte retratada de una forma distinta, también con trazos de un lápiz, un dibujo que yo soy capaz de ver, pues lo veo con mis sentimientos, te veo a ti traspasada a mi papel.

jueves, 11 de junio de 2009

¿Cómo Lo Hago?


¿Sientes?, ¿logras sentir eso que vibraen tu interior?, ¿eres capas de percibir aquello que te pide que dejes el miedo de lado y te pide que comiences de a poco a cambiar tu vida?. Ahora dedícate a escuchar el leve susurro de tu conciencia, esa suave voz que te abriga y te pide a gritos que seas feliz. Solo hago que el tiempo pase en vano dejando que se pierda esperando que ocurra un milagro,sabiendo y estando seguro de que debo,con mis propias manos, tallar su camino en el duro marmol de mis nulos actos. ¿Qué es lo que pretenden decir en su crudo silencio mis brazos cruzados? Mis ojos no merecen derramar lágrimas por un imbécil como yo, que no se atreve a dar un paso adelante y no es capaz de dejar atras sus miedos. Siento, y me pesa, el tener un falsamente noble corazón, que deja el agua de un rio correr hacia un irreversible final, que algún día me puede dejar sin oportunidades. Ya es hora de que mi lengua deje de ser una estatua y sea capaz de esbozar palabras de amor frente a ella. Tambien es hora de ponerme fuerte contra un posible y rotundo "NO", al mismo tiempo de no darme por vencido, debo luchar por conseguir su interés hacia mi. Me estoy quedando solo y triste, pero en realidad es porque yo no soy capaz de hacer nada para impedirlo, lo dificil es encontrar un momento precizo, y que ella me esté viendo, escuchando y hasta pueda tocarme, y no esté viendo mi cara transformada en una maldita pantalla. Mi temor más grande es que ella se marche de mi mundo por aquel intento de algo más de lo que ya somos, jamás quisiera eso porque me devastaría, ella es muy importante para mi. Entonces ya conozco y estoy seguro de todo lo que tengo que hacer. Pero mi pequeño y gigante dilema es... ¿Cómo lo hago?.

martes, 26 de mayo de 2009

Sentimientos




¿Como es sentir cariño?. No lo se. Solo un apego inmenso es lo que se que siento por tí...
Has trascendido en mi vida.
Una luz como la tuya es dificil de apagar. Eres como el sol, único, radiante, gigante. En varios momentos suelo acordarme de ti, la chica nueva, la mujer con luz propia. Rcuerdo como has sido desde que te conozco, siempre has sido tú, solo tú.
Has tenido sueños locos, ideas locas, momentos locos, has sido como tú te lo propones. Tienes tus propias reglas, tienes tus propios límites, has sabido imponerte ante nuevos ecosistemas.
Tienes los colores de cada mariposa, sabes como actuar en cada situación peligrosa, vuelas como un ave y entre las nubes te ver preciosa.
Con tu voz eres capaz de himnotizar, con tu pelo y tu ojos solo me ayudas a soñar, y la suavidad de tu piel me pone ebrio de ganas de tocar aquello que ageno a mis manos debe siempre estar. Tan solo se que te quiero, gracias a tu escencia me siento pleno, dulce ninfa de suave voz que duermes mis sentidos y me atas a tu calor, hay algo de tu esencia en ello.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Respuesta A Una Traición



En lo oscuro del pasado se encierra el temor a la traición, aquella por la cual yacen dentro mío, trozos de mi corazón muertos, atacados a traición por tus ansias de compañía...trozos que se están pudriendo y envolviéndome en el fétido olor de la desilusión, el fracaso y la venganza.

Maldito sentimiento de ira, el dolor quema los bellos pensamientos, mata las ganas de vivir. Todo sigue su cause por simple inercia y los que viven acostumbrados ya tienen raíces pegadas a la tierra.

Incluyendo los rostros de dolor que emanan de las tumbas, todo es odio, y cuando todo se va tornando negro, aquella luz que parecía ser tu salvación, deja en evidencia su traición, revela su identidad, es la máscara de tu inevitable muerte.

Lágrimas serán derramadas desde tus ojos, es posible que se transformen en sangre por tantas heridas causadas por el desprecio y la traición. Debes planear con cautela la venganza, lenta, para saborearla bien y que se impregne el sabor en tu lengua, y letal, para que la lección sea bien aprendida.

Evaporándose por tus poros después de la venganza, todo aquel odio que sientes se irá, el aura negra que rodea tus pensamientos y actos ya no será más que un insípido pasado. Entonces podrás darte cuenta de que la calma ha llegado.

domingo, 3 de mayo de 2009

Fusionados, alejados.




Hasta aquí has llegado en este momento.
Solo me queda decir que tu aroma, en escencia, eres tú.

Aquí estoy sentado junto a ti, aunque se que no puedes verme,
y mucho menos tocarme, pero quiero aprovechar de decirte que te ves preciosa,
que, el ver la suavidad y la ternura de tus labios, me transforma,
y que el amor que siento por ti me trastorna.

Vago junto a ti como un alma en pena, queriendo morder
esos dulces labios con sabor a miel, mirando la prisión de tus ojos en la que he caido,
y leyendo en ellos la historia de nuestro amor.

La eroción del mar ha tallado en mi cuerpo el zurco de no poder volver a tocarte,
y las nubes tapan la luz que tu cariño solía brindarme.

Quiero tener tu alma entre mis brazos,
quiero guardar todo el amor del mundo en una flor y regalártela,
pero no quiero que esa flor se marchite.

Quiero llenar y envolver tu cuerpo de besos,
empapelar tu cuarto con pedazos de mi corazón.

Voy a hacerte un manto con mis brazos y mis sentimientos,
para que no vuelvas a sentir frío, mi amor.

Perteneces al mundo de mis sueños, y tus recuerdos se vuelven tú en mis manos.
En esos momentos yo puedo amarte a la distancia. Aún aquí, en mi mente, junto a ti,
los absurdos kilómetros se podrían transformar en nada si quisieramos.

No puedo contener este deseo de tenerte, pues el río de mis sueños
se está desbordando lleno de tus recuerdos.

Solo tú amor, tú eres mi sol, mi luna, mis estrellas, mi cielo y mi mar.
eres las calles por las cuales camino, eres el agua en la que mi cuerpo se baña,
eres el alimento que sacia mi hambre, eres los colores que dan vida a mis días.
te amo mi vida, no lo olvides, en mis recuerdos siempre vivirás.

domingo, 19 de abril de 2009

Viuda Negra


Ya solo quiero beber de tu veneno,
pronto, pendiendo de tu telaraña, moriré de inanición.

Ya no quiero más dolor, deseo que me mates pronto,
pues cada esperanza se transforma en una picadura mortal,
luego de saber que es imposible.

Se que adoras jugar conmigo, se que disfrutas al ver mi dolor.

También se que escondes un gran secreto,
se que manejas el arte de la traición,
y tus latigazos se hunden en mi carne.

Soy un maldito prisionero, sin derechos,
con cadena perpetua,
encadenado al muro de una celda oscura,
en la que debo alimentarme de los cuerpos
de prisioneros anteriores,
los cuales fueron muertos por tus manos.

Abriste un gran agujero en mi pecho
y ahora pretendes arrancarme el corazón,
para agregarlo a la lista de hombres que haz poseido.

Viuda negra, muerte silenciosa, ya inyectaste tu veneno,
se que corre por mis venas, muy lento bajo mi piel,
el dolor es infimo, insipido, pero el daño es irreparable.

Caminas de negro robandonos la vida, mientras tu
te vas haciendo inmortal,
ocultandote tras la máscara de un arco iris
atacas a tu presa sin piedad.