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viernes, 4 de junio de 2010

Pasado.

  Sumerge tus manos en el agua y verás como surge la lágrima.
  Una cancha recorrida por pies de niño jugando a vivir el futuro. Sueños y anhelos que el tiempo escogerá y filtrará antes de hacerlos verdaderos.
  Una vida maltratada por andar, andar y andar errante, equívoco; un pálpito de luces que se dejan ver borrosas desde el horizonte; no son estrellas, no es tu norte, quizás es el sur que echas tanto de menos. La tierra de la eterna lluvia, del prado infinito, verde, que llena tus ojos y tus suspiros inundados de profundos momentos reflexivos, introspectivos; momentos diversos.
  Nubes crueles pero amantes al fin y al cabo, se transforman y transforman tu sentir de un momento a otro; nubes blancas, nubes grises, nubes rojas, de mil matices; rayos de luz que atraviesan el cielo; campos tapados por inmensos mantos estrellados que puedes apreciar en el campo; manantiales, ríos, fango...
  Ahora sumerge tu rostro, mójate la cara; enfoca los ojos en aquella triste mirada; una guitarra, un bombo, una voz de mujer que tímida canta; un latido que llena tus venas; una vida que lejana no está plena.
  Ansias de volver a donde pertenezco por el mismo camino, camino por el que me alejé de mi tierra, mi lugar, mi esencia; donde me alejé de la paciencia; donde me bañé en la inconciencia; donde sentí el ardor del fuego cruzado que durmió mis ojos a la muerte, borrando cada huella que dejé de recuerdo; borrando las palabras que escribí por años, mejorando la letra, aumentando el cariño, las cuales leía y me convertían nuevamente en niño.
  Dormido, encerrado, caminando por el panteón, cuidando mi mansión, mi mausoleo, donde las noches no acaban y el día no llega; donde sólo soy una más de las almas en pena. Han de ser estas mis memorias; ha de ser éste mi epitafio después de beber las lágrimas saladas, después de abandonar mi amado espacio.

1 comentario:

Soledad Fuentes M. dijo...

esta genial, no sé como haces para ke el lector se meta en estas historias le das un toke especial, te hace volver en tu propia historia y comparar todo... me gusta! sigue asi hombre, con esta buena habilidad!
Cariños