Solo dos aves adentradas y posadas en una laguna
disfrutando el calor de un tibio baño de espuma.
Dos veleros que viajan juntos hacia alta mar,
dos personas que desean aprovechar su libertad.
Con suave dulzura acaricio tu espalda
que me trae recuerdos, pasiones, deseos,
y me envuelve en su cálido aroma lavanda.
Restriego mis ojos para ver tu cuerpo desnudo frente al mío,
contemplar tu piel perfecta, tus ojos risueños toparse con los míos.
Aquella ilusión dibujada con pétalos de flores,
con blancas nubes y canto de ruiseñores,
enmarcadas con el silbido del viento
y con millones de gotas de rocío,
que se estrellan abruptamente al chocar contra el vacío.
Es así como recuerdo ese gran sueño cumplido
tras tantos años de espera, de angustia,
años de alegrías, de pesares, pero jamás de olvido.
Que mejor que un cálido abrazo bajo el agua
a piel descubierta, suave y osada,
tal como una canción que forja un sentimiento
así de fuerte te haz posado en mis pensamientos,
con ayuda de la blanca espuma
y del delicioso aroma de lavandas,
haz llegado a clavarte entre mis esperanzas.
disfrutando el calor de un tibio baño de espuma.
Dos veleros que viajan juntos hacia alta mar,
dos personas que desean aprovechar su libertad.
Con suave dulzura acaricio tu espalda
que me trae recuerdos, pasiones, deseos,
y me envuelve en su cálido aroma lavanda.
Restriego mis ojos para ver tu cuerpo desnudo frente al mío,
contemplar tu piel perfecta, tus ojos risueños toparse con los míos.
Aquella ilusión dibujada con pétalos de flores,
con blancas nubes y canto de ruiseñores,
enmarcadas con el silbido del viento
y con millones de gotas de rocío,
que se estrellan abruptamente al chocar contra el vacío.
Es así como recuerdo ese gran sueño cumplido
tras tantos años de espera, de angustia,
años de alegrías, de pesares, pero jamás de olvido.
Que mejor que un cálido abrazo bajo el agua
a piel descubierta, suave y osada,
tal como una canción que forja un sentimiento
así de fuerte te haz posado en mis pensamientos,
con ayuda de la blanca espuma
y del delicioso aroma de lavandas,
haz llegado a clavarte entre mis esperanzas.
Te recuerdo junto al sol que vigilaba en la ventana,
con el cielo rojizo, a mi cintura aferrada,
dulce tu voz, dulce tu mirada,
dulce tus pechos que con mis manos acariciaba,
dulce el aroma que adormecía mis sentidos,
dulce tu suave cuerpo que aceleraba mis latidos.
Ahora te anhelo, te busco ,te quiero,
quiero que seas mía para que acabe mi desvelo,
solo a ti te deseo amada mía,
no me dejes ir con las manos vacías.

1 comentario:
es realmente hermoso lo que escribes. no se por que siento que para mi es un momento vivido, con un maravilloso hombre que me ha hecho disfrutar de cosas tan simples, pero tan facinantes a la vez, como la espuma lavanda...
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