...Eso de sentir que pierdes el tiempo... Eso de estar tan lejos que no puedas hacer nada para remediarlo de un momento a otro te presiona el pecho tan fuerte al punto de que te hace dificil respirar. Los dientes se te aprietan y hasta comienzas a temblar; miras el teléfono y el sólo hecho de verlo te asusta Te causa tanto miedo la idea de llamarla, pues no sabes si en este momento te está odiando con todas sus fuerzas o si simplemente ya no le interesas, y la única e inacabable esperanza que tienes de que suene el teléfono y que sea su nombre el que aparezca en la pantalla (aún sabiendo que eso es más que imposible) te hace explotar la cordura de los nervios. Sientes que el corazón te está palpitando en todo el cuerpo, tan fuerte que puedes escuchar ese enérgico "púm púm... púm púm..." que te desmorona a pedazos el juicio mientras el sonido de la lluvia, que golpea con odio profundo el techo de zinc, contrastado con el sonido de las llamas del fuego en la estufa hacen que mil escalofríos recorran tu espalda en un segundo...
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